Farewell

porto pola noite

Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste como yo, nos mira.
 

Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
 

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
 

Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
 

Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre que no nos una nada.
 

Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron tus palabras.
 

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
 

Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
 

Dejan una promesa.
 

No vuelven nunca más.
 

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.
 

(Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.)
 

Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
 

Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
 

Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
 

Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.
 

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
 

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
 

Fui tuyo, fuiste mía. ¿Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
 

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
 

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
 

Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
 

…Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

Pablo Neruda

día raro

profesor chiflado

A veces, al visitar a algún profesor, la realidad supera a la ficción

Hoy la idea era madrugar para ir al gimnasio, en un segundo intento de engancharme a la rutina – después del primer fiasco -, pero no fue posible, la fuerza de la pereza fue superior a mi y acabé levantándome a las 10, eso si prometiéndome que iría por la tarde (juas).

Cuando llegé al aparcamiento del campus, con un compañero, me quedé sorprendido por el número de Audis por metro cuadrado que había en aquel lugar. Que pasará aquí? De camino a la facultad (un buen trecho puesto que el aparcamiento estaba repleto) nos encontramos con un señor que nos paró para preguntarnos donde quedaba la facultad, le dijimos que íbamos de camino y nos acompaño; la verdad era un tío majo, que resultó ser el alcalde de Ourense – que pena enterarme a última hora, ya le hubiese comentado algo sobre soft libre, Trisquel…- y venía a la investidura del nuevo rector. No teniía ni idea de que fuese allí.

Después de hacer todas las movidas a las que íbamos (revisión de examen básicamente) y cuando nos disponíamos a irnos a casa, llegó la mala noticia del día, mi  primer coche, el único que me puedo permitir – y que pague de mi bolsillo – había decidido dejar de funcionar, por suerte al llegar el tío de la grúa y por el método tradicional – un martillazo certero en el motor – consiguió revivirlo aunque no se sabe durante cuanto tiempo :( .

Debo decir que contra todo pronóstico, finalmente fui al gimnasio e incluso llegue a sudar (un poco).